Actualmente, las rejillas metálicas ‘made in Relesa’ ya forman parte de proyectos industriales en todo el mundo. Y es que Grupo Relesa, con sede principal en Fuente Álamo, se ha consolidado como referente europeo en la fabricación de rejillas tipo tramex. En su proceso de crecimiento internacional ha dado un paso decisivo con el anuncio de la apertura de una nueva sede en México, uno de los mercados con mayor dinamismo industrial y energético de Latinoamérica.
La compañía fundada por Ginés Pagán, muy conocida por su vinculación con el deporte, tras ser patrocinador principal del FC Cartagena durante varias temporadas, ha consolidado en los últimos años su liderazgo en España y ampliado su presencia global. Así, ve en este país una oportunidad estratégica, tal y como confirma a EmpresasdeCartagena Agustina García, directora de exportación de Relesa, quien destaca que los mercados emergentes continúan siendo altamente atractivos “pese a las múltiples incertidumbres con las que hay que lidiar”.
«En lo que a Relesa concierne, mercados como el portugués, marroquí, mexicano o canadiense resultan atractivos; unos por afinidad, otros por nivel de inversión o por necesidades del propio mercado», señala la responsable.
La apuesta por México se sustenta en el enorme dinamismo de sectores como la automoción eléctrica, las energías renovables, la petroquímica, la logística o la construcción de nuevas plantas productivas. Desde la compañía destacan que la nueva sede en México no solo facilitará la entrada en nuevos proyectos industriales, sino que consolidará su principal ventaja competitiva: la diferenciación a través de la especialización y la capacidad de adaptación técnica.
El desembarco en México se suma a la presencia internacional ya consolidada en Marruecos, donde Relesa cuenta con sede propia, así como Portugal y Canadá, considerados como países estratégicos por su nivel de inversión industrial y su encaje natural con las soluciones de la compañía. Con ello, el grupo refuerza su diferenciación: ser un proveedor global que fabrica exclusivamente tramex en todas sus variantes y que ofrece soluciones totalmente personalizadas.
“Sin duda, el fuerte crecimiento del sector industrial y la transición energética están generando un gran impulso en la prescripción de nuestro producto”, explica García. El auge de gigafactorías de baterías y centros de datos —clave en la expansión de la inteligencia artificial— está elevando las necesidades de soluciones técnicas como las que fabrica Relesa.
La compañía desarrolla cada año al menos dos nuevas soluciones tecnológicas adaptadas a las demandas del mercado y mantiene un plan continuo de inversión en capacidad productiva. Actualmente prepara una ampliación significativa de sus instalaciones en España, con nuevas líneas de producción y maquinaria auxiliar que aumentarán su eficiencia operativa.
Desde la compañía añaden que la principal inversión se ha producido en nuevos recursos que «aumentan nuestra capacidad productiva; maquinaria auxiliar, nuevas líneas de producción, etc. Se prevé en los próximos años una considerable ampliación de nuestras capacidades con una importante inversión en nuevas instalaciones que amplíen las existentes».
La previsión económica de Relesa es igualmente optimista. La empresa espera cerrar 2025 con un crecimiento del 10% respecto a 2024, uno de los mejores ejercicios de su historia. A medio plazo, y gracias a la inversión en recursos productivos y a la expansión hacia nuevos mercados, la compañía augura un incremento del 30% en los próximos dos años.
La principal amenaza sigue siendo el precio de las materias primas. “Es el gran caballo de batalla del sector. Solo la información actualizada y decisiones a corto plazo permiten dar pasos confiables”, señalan fuentes de la empresa. En cuanto a la competencia global, subrayan que la única vía para alejarse de la guerra de precios es “la diferenciación”.
Pese a las incertidumbres del mercado, Relesa continúa afianzándose como uno de los proveedores globales de referencia en soluciones de tramex y como socio estratégico para sectores en plena transformación tecnológica y energética.
Con su nueva sede mexicana, la empresa de Fuente Álamo vuelve a demostrar que la fórmula ‘especialización + innovación + expansión internacional’ sigue siendo su mejor herramienta para competir en un escenario industrial cada vez más exigente.

