El presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, ha asegurado en una sesión de control en la Asamblea Regional que el ministro de Industria, Jordi Hereu, y él mismo «han enviado una carta al CEO de Sabic para reunirnos de forma urgente», con el objetivo de «aclarar» los extremos que ha reclamado el comité de empresa tras el anuncio de la venta y el cierre de la planta en Cartagena.
Así lo ha dicho en respuesta a una pregunta oral del Grupo Mixto en la que la diputada María Marín ha preguntado por las medidas se han adoptado o se han previsto para proteger «los más de 500 empleos directos y los miles de empleos indirectos» vinculados a la compañía, y ha pedido al presidente que «dé la batalla» para que la empresa «no acabe en manos de un fondo buitre». Marín ha criticado que Vox «culpe a las políticas verdes» del cierre y ha reprochado a la formación que «ha vuelto a generar odio» en el Pleno, «en vez de dar soluciones».
El presidente autonómico ha subrayado que el Ejecutivo regional y el Ayuntamiento de Cartagena se han reunido con el comité de empresa y han actuado «exactamente» como éste les ha pedido: «nos pidió que hablásemos con la empresa, que pudiésemos salir de esa incertidumbre, que le exigiéramos que Sabic se tenía que hacer cargo de la situación» y que se clarificase «quién se va a hacer cargo de la situación de los trabajadores».
En ese contexto, López Miras ha enmarcado la carta remitida al CEO de la compañía como un paso para exigir explicaciones sobre «cuándo se va a vender, cómo se va a vender y quién se va a hacer cargo» del futuro laboral de la plantilla. «Esto es responsabilidad», ha sostenido, frente a lo que ha calificado como «lo peor de la política», en alusión a «utilizar la incertidumbre y el miedo» de las familias.
