La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) estima que el proceso de regularización de migrantes en España podría generar un incremento de alrededor de 70.000 nuevas altas en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La organización, dirigida por Eduardo Abad, calcula que cerca del 14% de las personas regularizadas decidirán emprender y desarrollar una actividad por cuenta propia.
El procedimiento extraordinario aprobado por el Gobierno permite a los migrantes regularizados trabajar tanto como asalariados como autónomos durante un año desde la admisión a trámite de su solicitud, con la posibilidad de prorrogar este periodo.
UPTA destaca que esta medida representa una «oportunidad estratégica» para afrontar uno de los desafíos más relevantes para la economía española: el envejecimiento de la población activa y la inminente jubilación de miles de trabajadores, tanto asalariados como autónomos. Además, la organización ve en esta regularización un paso significativo en la lucha contra la economía sumergida.
En términos económicos, UPTA señala que los autónomos inmigrantes contribuyen al PIB con cerca de 10.500 millones de euros y aportan más de 8.500 millones en cotizaciones sociales, mientras que las prestaciones solicitadas no superan los 6.000 millones de euros. La organización también ha subrayado que esta regulación llega en un momento clave, ya que muchos sectores productivos enfrentan dificultades para cubrir vacantes y muchos pequeños negocios necesitan relevo generacional y mano de obra cualificada.
No obstante, UPTA enfatiza que el éxito del proceso dependerá de un esfuerzo adicional en formación y recualificación profesional para los nuevos trabajadores y emprendedores, lo que facilitará una integración laboral más efectiva y productiva.
