La Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae) ha propuesto crear la figura del autónomo vulnerable para proteger la continuidad de su actividad económica en un contexto de «fuerte presión inflacionista» derivada del impacto de la guerra en Irán.
Según la organización de autónomos, la incertidumbre económica derivada de la escalada bélica en Oriente Próximo y sus efectos sobre los precios de la energía y los suministros «amenaza con agravar la situación de miles de trabajadores por cuenta propia» en España, especialmente aquellos con menores ingresos o menor capacidad para absorber el aumento de los costes.
Uatae ha explicado en un comunicado que esta propuesta parte de la constatación de que muchos autónomos sufren un doble impacto en contextos de crisis. Por un lado, en su economía familiar y, por otro, en su actividad económica, de la que dependen sus ingresos.
«Esta situación convierte al colectivo en uno de los eslabones más frágiles del tejido productivo ante subidas del coste de la energía, los combustibles o los suministros», ha advertido la secretaria general de Uatae, María José Landaburu.
La propuesta de la organización define distintos niveles de vulnerabilidad dentro del trabajo autónomo, tomando como referencia el modelo de consumidor vulnerable ya existente.
De este modo se establecen tres categorías: trabajador autónomo vulnerable, vulnerable severo y en riesgo de exclusión social, en función de los niveles de renta, la situación familiar o la percepción de prestaciones como el Ingreso Mínimo Vital.
A partir de esta clasificación, Uatae plantea la aplicación de medidas específicas destinadas a reducir los principales costes que afectan a la actividad económica de estos profesionales, entre ellas la extensión del bono social eléctrico al suministro energético de los locales comerciales, con descuentos que podrían alcanzar entre el 65% y el 100% de la factura eléctrica en función del grado de vulnerabilidad.
La propuesta de Uatae incluye también la creación de un bono social térmico para compensar los costes de climatización, ayudas para aliviar el pago de hipotecas vinculadas a la actividad económica (mediante congelación de cuotas o ampliación de plazos) y medidas para limitar las subidas del alquiler de los locales comerciales, especialmente cuando los arrendadores sean grandes tenedores.
Uatae sugiere aplicar estas medidas al menos durante este año, con posibilidad de prorrogarlas si se mantienen las circunstancias económicas actuales, mientras que considera que algunas herramientas de protección energética podrían mantenerse de forma estructural.
«La creación de la figura del autónomo vulnerable permitiría reforzar el escudo social para quienes sostienen miles de pequeños comercios en todo el país y que, en muchos casos, tienen muy poco margen para absorber las subidas de costes», ha insistido Landaburu.
