El monumento al capitán Alatriste que el Ayuntamiento de Cartagena levantará frente al Arsenal afronta ya su fase final y se perfila como el gran homenaje de la ciudad a Arturo Pérez-Reverte, a los Tercios y a los hombres de armas vinculados a su historia, como lo ha descrito la alcaldesa, Noelia Arroyo, que, junto al escritor cartagenero, visitó en Toledo el taller del escultor Salvador Amaya.
Pérez-Reverte ha expresado su satisfacción al ver materializado a su personaje. “Salvador Amaya es un maestro”, afirmó el escritor cartagenero, que subrayó además la fidelidad de la obra. “No es que sea un Alatriste, es mi Alatriste. Reconozco al personaje, su cara y su actitud muy de viejo y sufrido soldado que batió en el mundo con su miseria y su grandeza. Para un escritor, ver encarnado así a su personaje es una absoluta felicidad”.
Arroyo destacó que el monumento constituye “un homenaje de Cartagena a nuestro autor más universal a través de su personaje, pero también a todos los hombres de armas vinculados a nuestra ciudad. Va a ser, además el primer monumento a los Tercios que se erige en España”. La regidora definió además la pieza como una creación “a seis manos”, al reunir la narrativa de Pérez-Reverte, el trabajo escultórico de Salvador Amaya y la iconografía del pintor Augusto Ferrer-Dalmau, el “pintor de Batallas”, autor del boceto.
La obra se instalará en la plaza del Cuartel del Rey, emplazamiento que enlaza la figura literaria del capitán Alatriste con la memoria de los soldados que partieron desde Cartagena hacia Flandes, Nápoles o el norte de África. “Esta ubicación tan especial, en el entorno del Arsenal, junto a los jardines de la Capitanía General, en la plaza del Cuartel del Rey, es un espacio que servirá de homenaje a los hombres de armas, tan importantes en la historia de España y, muy especialmente, en Cartagena”, destacó Arroyo.
El escultor Salvador Amaya explicó que el modelo en barro que está a punto de concluirse se ha realizado con 1.000 kilos de barro y que la futura estatua de bronce tendrá un peso aproximado de 600 kilos. La pieza, de más de dos metros y medio de altura, acumula cuatro meses de trabajo y en unas dos semanas será trasladada para su fundición.
Amaya señaló que, tras una primera fase centrada en las medidas anatómicas, el trabajo se ha concentrado en la indumentaria, las cicatrices y las arrugas para reforzar el carácter del personaje. “Es una escultura muy racial, muy española; llega un momento en el que ya no ves arcilla, sino un personaje real con el que puedes hablar”, indicó.
Pérez-Reverte y Arroyo coincidieron en destacar el alto grado de realismo de una escultura que aspira a convertirse en el primer homenaje de España a los Tercios y a los hombres de armas.
