Dos buques mercantes han sido atacados en las aguas del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales marítimas del mundo, en medio de las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel. El primer incidente ocurrió cerca de la localidad emiratí de Fujairah, cuando un proyectil desconocido alcanzó a un buque mercante. El ataque provocó daños en el blindaje de acero de la embarcación, pero no causó incendios ni entradas de agua, y toda la tripulación se encuentra a salvo. El centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) ha indicado que la embarcación fue alcanzada a unas siete millas náuticas de Fujairah, y se está llevando a cabo una investigación por parte de las autoridades competentes.
Poco antes de este ataque, el UKMTO había informado sobre una fuerte explosión cerca de otro buque en aguas de Omán, unos 250 kilómetros al este de Mascate. Sin embargo, este incidente no causó daños materiales ni personales, y también está siendo investigado por las autoridades omaníes.
Estos ataques se producen en un contexto de creciente tensión regional, tras los recientes bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán, a lo que la Guardia Revolucionaria iraní ha respondido con sus propios ataques a instalaciones de ambos países. Irán ha asegurado que más de diez petroleros han sido alcanzados en la zona del estrecho de Ormuz, lo que ha provocado incendios en varias embarcaciones. Las autoridades iraníes afirman que los ataques son una represalia por los bombardeos y que los buques que crucen por el estrecho lo harán en un «estado de guerra«. La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán había advertido previamente a los buques comerciales sobre la posibilidad de estos ataques.
