La vuelta al cole supone, un año más, un quebradero de cabeza para miles de familias en España por el importante desembolso económico que deben realizar. En este sentido, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado una encuesta sobre gasto escolar a 687 padres y madres con 976 hijos de entre 3 y 18 años.
Dicho estudio apunta un coste medio estimado de 2.390 euros para el curso 25/26, ponderado de modo que se ajuste a la distribución real de los estudiantes según el tipo de centro: 67% en públicos, 24% en concertados y 9% en privados.
El gasto anual varía dependiendo del ciclo educativo, la región donde se resida, pero sobre todo según el tipo de centro donde se matricule al alumno. Así, quienes acudan a uno público afrontarán un coste anual medio de 1.221 euros, por los 3.444 euros de quienes vayan a un centro concertado y los 8.283 euros de quienes elijan uno privado. Es decir, la diferencia entre llevar a un hijo a un centro público y uno concertado es de 2.223 euros al año; y de 7.062 euros al año si se opta por un centro privado en lugar de a uno público.
El gasto total previsto por hijo se incrementa este curso un 2% en los centros públicos, un 1% en los concertados y un 4% en los privados; aunque no hay alguna partida que destaque significativamente por sus subidas o bajadas.
La matrícula y las cuotas siguen siendo los conceptos que más pesan en la factura escolar (salvo en educación pública, donde solo existen para la Formación Profesional): suponen el 42% del coste anual de un centro concertado (1.448 euros de media) y el 71% de un centro privado (5.898 euros de media). Tras ellos, la principal carga económica para las familias es el comedor: 107 euros al mes en centros públicos, 139 en concertados y 162 en privados. Y le siguen las actividades extraescolares, con costes también distintos según el tipo de centro: 56 euros al mes en colegios e institutos públicos, 78 en concertados y 100 en privados. Estos gastos son más habituales en los ciclos de Infantil y Primaria.
Otro gasto significativo es el que se refiere a los libros de texto, que también varía según el tipo de centro: 157 euros al año en los centros públicos, 253 euros en los concertados y 315 euros en los privados; que aumenta progresivamente según se avanza de curso. Aunque OCU recuerda que todas las comunidades autónomas mantienen programas de acceso a libros de texto gratuitos.
El uniforme de clase y deportivo es otro gasto a tener en cuenta y resulta especialmente habitual en la mayoría de los centros concertados y la mitad de los privados; un importe que viene a sumar otros 181 euros al año. El resto de los gastos corresponden a las excursiones (viajes, visitas culturales), 176 euros a lo largo del año, de media; al material escolar (rotuladores, reglas, cuadernos…), 92 euros de media; y a las cuotas del AMPA, 41 euros. Uno de cada cinco menores dispone además de una tableta o un ordenador para uso escolar, en cuyo caso hay que sumar otros 297 euros al año.
Un último factor que influye de manera decisiva en el gasto educativo es la región donde se resida. Un año más, las familias de Madrid son las que más gastan en educación: alrededor de 3.188 euros al año por hijo, entre otros factores porque en esta región los centros privados están más presentes. Tras ella, Cataluña (2.980 €/año) y la Comunidad Valenciana (2.134 €/año). La encuesta de OCU también aporta datos representativos sobre el gasto escolar medio en otras tres comunidades autónomas, como son Castilla y León (1.876 €/año), Andalucía (1.823 €/año) y Galicia (1.718 €/año).
La vuelta al cole supone sin duda un importante desembolso para muchas familias en nuestro país, incluso llevando a sus hijos a un centro público. Con el fin de ayudarlas a afrontarlo OCU pide la introducción de deducciones fiscales por hijo en Castilla y León, Cataluña y Galicia; y en el resto, un aumento progresivo de su importe hasta alcanzar al menos un 15% del gasto escolar total del menor a lo largo de su ciclo educativo. Además, estas ayudas contribuirían a aumentar la tasa de natalidad en España, una de las más bajas del mundo, un problema económico de primer orden por cuanto reduce la futura fuerza laboral y sobrecarga el sistema de pensiones, al tiempo que termina reduciendo la propia recaudación fiscal.
Esta información ha sido elaborada por un equipo de abogados, economistas, estadísticos, ingenieros, profesionales de la salud y la alimentación, editores y diseñadores de OCU que, en colaboración con otras organizaciones europeas de consumidores y una red de laboratorios independientes, analizan desde 1975 los principales productos y servicios de consumo. Su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan sus más de 190.000 socios activos.