El submarino S-81 ‘Isaac Peral’ ha zarpado este jueves desde el Arsenal de Cartagena para integrare en la misión de la OTAN llamada ‘Noble Shield’ con el objetivo de reforzar la disuasión y la defensa en el Mediterráneo.
Finalizó su último despliegue en noviembre de 2025 y, desde entonces, ha completado un «exigente» período de adiestramiento y alistamiento, centrado en la instrucción avanzada de la dotación, evaluación de sistemas y ejecución de ejercicios tácticos de alta complejidad. Este proceso ha permitido mantener y perfeccionar sus capacidades técnicas y operativas para afrontar un escenario multinacional de elevada exigencia.
La ‘Noble Shield’ permitirá al submarino, con una dotación de 55 hombres y mujeres, operar plenamente integrado con unidades aliadas bajo estructura de mando OTAN, contribuyendo al fortalecimiento de la interoperabilidad y a la validación de procedimientos conjuntos, ha destacado la Armada.
El comandante del submarino, el capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, ha afirmado que el ‘Isaac Peral’ aporta «capacidades mejoradas de obtención de inteligencia respecto a la serie anterior, junto con equipos tecnológicamente avanzados que nos permiten cooperar con otras unidades a mayor distancia y con mayor precisión en la información». En esta línea, ha subrayado que estas capacidades «favorecen la integración y la interoperabilidad con el resto de unidades participantes en la misión».
Desde el punto de vista estratégico, este despliegue refuerza la contribución española a la seguridad colectiva. «Un submarino permite vigilar y disuadir amenazas sin ser detectado, ayudando a prevenir conflictos antes de que se produzcan», ha añadido el capitán de corbeta. «Esta capacidad de anticipación y vigilancia discreta refuerza la seguridad nacional y contribuye a la estabilidad de España y de la OTAN a largo plazo», ha rematado.
