El salario mínimo en España se sitúa en 1.381 euros mensuales, lo que lo convierte en el séptimo más alto entre los 22 países de la Unión Europea que cuentan con un salario mínimo fijado por ley, según los últimos datos publicados por Eurostat. La cifra coloca a España por detrás de economías como Alemania y Francia, pero por delante de la mayoría de países del este y sur de Europa.
En el extremo superior del ranking se encuentran Luxemburgo, con 2.704 euros, seguido de Irlanda (2.391 euros) y Alemania (2.343 euros). En el lado opuesto, los salarios mínimos más bajos corresponden a Bulgaria (620 euros), Letonia (780 euros) y Rumanía (795 euros). Cinco países de la UE no cuentan con salario mínimo legal, entre ellos Italia, Dinamarca, Austria, Finlandia y Suecia
Comparativa europea y ajustes estadísticos
De los 22 países analizados, ocho registran un salario mínimo inferior a 1.000 euros, mientras que otros ocho se sitúan en una franja intermedia entre 1.000 y 1.500 euros, grupo en el que se incluyen Grecia (1.027 euros), Portugal (1.073 euros), Polonia (1.139 euros) y la propia España. Por encima de ese umbral, seis países superan los 1.500 euros, entre ellos Francia, con 1.823 euros, además de los Estados con los niveles más elevados.
Eurostat ha señalado que las cifras han sido ajustadas para facilitar la comparación, dado que en países como España, Grecia y Portugal el salario mínimo suele abonarse en 14 pagas y no en 12, como ocurre en otros Estados miembros.
