La hostelería española anticipa una Semana Santa similar a la de 2025, en un escenario caracterizado por la estabilidad de la actividad y una cautela empresarial debido a diversos factores, según una encuesta realizada por Hostelería de España. A pesar de las expectativas moderadas, los establecimientos se muestran prudentes ante el contexto actual, marcado por la meteorología, el incremento de costes y la evolución de la demanda nacional, así como por la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio.
El informe revela que la mayoría de los bares y restaurantes a nivel nacional prevé niveles de ocupación similares a los de 2025, con un 55,2% de los encuestados esperando una afluencia comparable a la del año pasado. Sin embargo, un 29,7% de los establecimientos anticipa un descenso en la actividad, lo que refleja una situación prudente y de incertidumbre dentro del sector.
En términos de facturación, las expectativas son igualmente contenidas. El 35,9% de los hosteleros prevé mantener ingresos estables respecto al año anterior. Los crecimientos, en caso de producirse, se centran en incrementos moderados, mientras que algunos establecimientos anticipan caídas de más del 10%. En conjunto, las expectativas apuntan a una Semana Santa sin expansiones generalizadas de ingresos.
El informe también refleja que en cuanto al empleo, dos tercios de los establecimientos no prevén modificaciones en sus plantillas. Solo el 28,7% tiene previsto reforzar el personal, mientras que un 5,5% podría reducir su equipo.
Además, la encuesta destaca la preocupación por el impacto del conflicto en Oriente Medio en la demanda de servicios. Un 43,7% de los hosteleros considera que la guerra podría afectar negativamente a la actividad, mientras que un 33,3% no espera efectos relevantes. Sin embargo, una pequeña parte del sector (un 4,5%) percibe la posibilidad de impactos positivos, asociando un posible desvío de turistas hacia destinos percibidos como más seguros.
