El sector porcino español lleva dos meses enfrentándose al impacto de la Peste Porcina Africana (PPA), que ha provocado serias dificultades en el comercio exterior y amenaza con generar pérdidas de 2.000 millones de euros para finales de 2026. La PPA, detectada en jabalíes en Barcelona, ha reabierto una crisis que no se vivía en España desde hace más de tres décadas y que está afectando gravemente a las exportaciones.
Según el informe de la organización agraria Unió de Pagesos (UP), las pérdidas en el sector alcanzaban 150 millones de euros a finales de diciembre de 2025, apenas un mes después de la aparición del primer foco. Las estimaciones de la organización indican que, si no se controlan nuevos brotes y las restricciones de los países no se suavizan, las pérdidas podrían ascender a los 2.000 millones de euros para finales de 2026.
El impacto en el comercio exterior es una de las principales preocupaciones, dado que España exporta por valor de 8.800 millones de euros al año en carne de cerdo, y la PPA afecta al 23% de este volumen exportador. A pesar de las restricciones impuestas por algunos países, China, que representa casi el 42% de las exportaciones españolas de porcino, aceptó desde el principio la regionalización del brote, lo que permitió mantener el acceso al mercado chino.
Sin embargo, más de un centenar de certificados de exportación a una treintena de países permanecen bloqueados, y mercados clave como Japón, Filipinas y México han suspendido temporalmente las importaciones de porcino español. Según Daniel de Miguel, director de la interprofesional del cerdo de capa blanca (Interporc), el 70% del valor exportado a países terceros está bloqueado debido a estas restricciones, lo que afecta a una cuarta parte de las exportaciones totales. A pesar de esta situación, hay esperanza en que las negociaciones en curso permitan reabrir estos mercados en las próximas semanas, siempre que la contención del virus siga siendo efectiva en la zona afectada.
Por su parte, Giuseppe Aloisio, director general de la Asociación de Industrias de la Carne de España (Anice), ha destacado que, a pesar de las dificultades, el sector muestra una posición resiliente. Sin embargo, subraya que es esencial que se reabran los mercados que no aceptan la regionalización sanitaria, como Japón, México, Filipinas y Malasia. El sector, junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, está intensificando los esfuerzos diplomáticos para lograr la reapertura progresiva de estos mercados.
