La Comisión Europea parece que ha escuchado finalmente las demandas incesantes de los agricultores europeos, que desde hace años denuncian la competencia desleal de terceros países, que compiten en el mercado comunitarios con reglas de producción y laborales diferentes a las europeas. En concreto, la CE ha prometido actuar para que los pesticidas «más peligrosos», prohibidos en la Unión Europea por razones sanitarias y medioambientales, no puedan «regresar» al club comunitario a través de productos importados.
Este principio se ha incluido en la Visión sobre la Agricultura y los Alimentos, presentada ayer en Bruselas por el comisario europeo de Agricultura y que ha sido aprobado en la reunión semanal de comisarios.
Según este documento, la Comisión pondrá en marcha este 2025 una evaluación «que considerará los impactos sobre la posición competitiva de la UE y las implicaciones internacionales y, si es apropiado, propondrá modificaciones al marco legislativo aplicable».
Cooperativas Agro-alimentarias de España ha valorado que la comunicación de la CE recoge «parte del mensaje que el sector venía trasladando en los últimos tiempos», si bien faltan «medidas concretas para apoyar el modelo».
Ha echado en falta la concreción en aspectos clave como la PAC, el relevo generacional y ampliación de la UE, y ha criticado que, por ejemplo, muchos objetivos son «difíciles de implementar como la reciprocidad en las importaciones o la prohibición de la venta por debajo de costes», entre otras cuestiones.
También la Federación de productores-exportadores hortofrutícolas, Fepex, considera que la «armonización de normas de producción aplicadas a los productos importados y la resiliencia hídrica» son enunciados que «requerirán un desarrollo práctico».
Para la patronal hortofrutícola, «la Comisión Europea reconoce que las ambiciosas normas de la UE pueden provocar fugas económicas, medioambientales y sociales, que sitúen al sector agroalimentario europeo en desventaja competitiva sin la correspondiente reciprocidad».
Para FEPEX, como la propia Comisión explica se trata de un “principio”, que además responde a una reivindicación ampliamente demandada por el sector agrario europeo, pero que requiere un desarrollo normativo posterior, de muy difícil implementación por sus implicaciones internacionales.
Además, la Federación considera que «la elaboración de la futura Estrategia de Resiliencia Hídrica y su desarrollo práctico será de gran interés para el sector de frutas y hortalizas, que tiene en la escasez de recursos hídricos uno de los principales retos».
Hoja de ruta
La hoja de ruta definida por la Comisión Europea en su visión de la agricultura incluye cuatro áreas prioritarias:
- Un sector atractivo, que genere interés para fomentar el relevo generacional. Para ello, la UE debe garantizar los ingresos justos del sector y un apoyo público a la innovación y créditos de carbono como fuente de ingresos. La Comisión se ha comprometido a garantizar que los agricultores no se vean obligados a vender sistemáticamente sus productos por debajo de los costes de producción. Para ello, revisará la Directiva sobre prácticas comerciales desleales y presentará en 2025 una Estrategia de Renovación Generacional.
- Un sector competitivo y resiliente, en el que la seguridad y soberanía alimentarias de la UE se garanticen. Para ello, los acuerdos comerciales no deben dañar los intereses de los agricultores europeos y es preciso que se armonicen las normas de producción de los productos importados, para que no generen desventajas competitivas, al tiempo que se ajustan a las normas internacionales. En lo que respecta a los plaguicidas peligrosos prohibidos en la UE y al bienestar animal, la Comisión evaluará las normas durante 2025.
- Un sector a prueba de futuro, ya que el sector agrícola europeo desempeña un papel importante en una economía baja en carbono. Para conciliar la acción climática con la seguridad alimentaria, la Comisión estudiará cuidadosamente cualquier prohibición adicional del uso de plaguicidas si no hay alternativas disponibles en un plazo razonable y agilizará el acceso a los bioplaguicidas en el mercado de la UE. También impulsará de forma voluntaria la «brújula de sostenibilidad en las explotaciones agrícolas» y preparará una estrategia de resiliencia hídrica.
- La Comisión presentará un Plan de Acción Rural actualizado para garantizar que las zonas rurales sigan siendo dinámicas, funcionales y estén profundamente vinculadas al patrimonio cultural y natural de la UE. También se pondrá en marcha un diálogo alimentario anual con una amplia gama de agentes, incluidos los consumidores, los agricultores, la industria y las autoridades públicas, para encontrar soluciones a cuestiones como la asequibilidad de los alimentos y la innovación.
Estas líneas de trabajo son las que definirán la futura política agrícola común (PAC), que será más sencilla y más específica, y el apoyo estará más orientado a los agricultores.
Los pesticidas exportados
El Ejecutivo ha señalado que perseguirá «un mayor alineamiento de los estándares de producción aplicados a los productos importados, en particular en los pesticidas y el bienestar animal».
La Unión Europea es la región del mundo que más pesticidas exporta a zonas productoras de Brasil, México, Chile, Ucrania, Marruecos o Perú, según un informe de la organización PAN Europe, que estima en 6,6 billones de euros las exportaciones comunitarias de fitosanitarios fuera de la UE y que como asociación ambientalista considera insuficiente que los controles de la Comisión Europea a las importaciones se limiten a los pesticidas prohibidos.