El Consorcio de La Manga y representantes de los Ayuntamientos de Cartagena y San Javier y de la Estación Náutica han mantenido una reunión con la Asociación Profesional de Empresarios de Hostelería de Cartagena y su Comarca (Hostecar) para conocer de primera mano las inquietudes y propuestas del sector en este verano.
Durante el encuentro, Hostecar ha expuesto la situación que atraviesan los chiringuitos del litoral, cuya facturación ha caído, según los datos facilitados por la patronal, un 20% «debido a la actual normativa y los trámites exigidos por la Demarcación de Costas», según informaron fuentes municipales en un comunicado. En este sentido, la patronal hostelera ha explicado que la actual normativa y los trámites exigidos por la Demarcación de Costas «están generando graves obstáculos para el desarrollo de la actividad empresarial de estas explotaciones temporales, fundamentales para la oferta turística, gastronómica y económica de la costa».
Así, ha reclamado «una mayor sensibilidad institucional y una revisión urgente de los criterios, que permita adaptar la regulación a la realidad del territorio y del tejido empresarial local».
Otro de los asuntos tratados ha sido la congestión de tráfico en La Manga, especialmente agravada cuando el puente del Estacio sufre alguna incidencia. Hostecar ha subrayado la necesidad de garantizar el correcto funcionamiento de esta infraestructura que considera «clave» para el acceso de turistas, trabajadores y mercancías, y ha pedido medidas que mejoren la movilidad en la zona.
En una nota de prensa, Hostecar ha señalado que durante la reunión ha trasladado su «preocupación» por el «deterioro medioambiental» del Mar Menor, «tras detectarse recientemente vertidos que han provocado el cierre provisional de playas como La Gola y Playa Paraíso por mala calidad del agua». A esto ha sumado un «repunte» en los niveles de clorofila, que podría, según la organización, «anticipar un nuevo episodio de ‘sopa verde’, un fenómeno que amenaza el equilibrio ecológico de la laguna y perjudica gravemente la imagen turística de la comarca».
Desde la asociación se ha trasladado a los responsables institucionales la necesidad de tomar decisiones «ágiles y consensuadas», encaminadas a «garantizar tanto la sostenibilidad ambiental del entorno, como la viabilidad económica de los negocios hosteleros».