La Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel) ha mostrado su rechazo al incremento del 3,1% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para el año 2026, que lo eleva hasta los 1.221 euros. La patronal considera que esta subida, acordada entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, representa una carga insostenible para el sector, especialmente porque los salarios constituyen el 80% de los costes en los servicios de limpieza.
El presidente de Aspel, Juan Ignacio Beltrán, ha manifestado que el acuerdo no contó con el apoyo de CEOE ni Cepyme, lo cual ha generado cuestionamientos dentro del sector. En su opinión, el aumento del SMI debe ser discutido en un marco de diálogo social más amplio, que implique a todos los agentes relevantes. «Toda empresa que vea cómo aumentan sus costes y que no incremente sus ingresos está condenada a la ruina, y este pacto unilateral es claramente contraproducente», ha afirmado Beltrán.
La patronal también ha señalado que la subida de los salarios mínimos podría poner en peligro la viabilidad de los contratos de limpieza, especialmente en aquellos donde los márgenes de beneficio ya son ajustados. Por ello, han solicitado que se revise la política salarial y se evalúen soluciones más equilibradas, como la reducción de los costes laborales o la flexibilización de las condiciones contractuales, para evitar el impacto negativo en la competitividad del sector.
