El Ayuntamiento de Lorca ha anunciado la activación de un Plan Especial de Protección para la Casa San Julián, un bien catalogado dentro del Catálogo de bienes protegidos del municipio. El objetivo de esta medida es revisar y ampliar los usos permitidos en el inmueble y su entorno, actualmente limitados al uso residencial, con el fin de favorecer su conservación y permitir su explotación como espacio cultural, turístico y de restauración.
La edil de Urbanismo, María Hernández, ha explicado que “a pesar del paso de los años y de los seísmos que ha vivido nuestro municipio, el edificio sigue manteniendo su estructura y su entorno, la esencia de los siglos pasados. Es por ello que, desde la Concejalía de Urbanismo, y a iniciativa del propio propietario, se ha considerado oportuno revisar y ampliar los usos permitidos en las edificaciones”.
El inmueble se encuentra en un área actualmente dividida en los ámbitos urbanísticos SUZNS 5-R y SUZE HUERTA, lo que complica la unificación de criterios de ordenación. El nuevo plan busca atender el conjunto formado por las edificaciones y el jardín, permitiendo su utilización sin comprometer la protección estructural establecida por el planeamiento vigente.
Un ejemplo de hacienda del siglo XIX con 2.443 m² construidos
La Casa San Julián se sitúa entre las diputaciones de Tercia y La Hoya, al noreste de la ciudad de Lorca, junto a la carretera nacional Murcia–Lorca. Según el catastro, dispone de 147.788 m² de parcela y una superficie construida de 2.443 m², actualmente catalogada como agrario y residencial.
La vivienda principal, de tres plantas y estructura rectangular, conserva elementos originales como ventanas y balcones con rejería, una torreta con campana datada en 1678 y la ermita de San Julián, equipada con ajuar litúrgico y presidida por un rosetón circular.
El conjunto incluye además una bodega con dos naves, una casa de labradores, una almazara, el empedrado original de parte del patio, así como la Gruta Virgen de Lourdes con estanque y jardines. El acceso se realiza a través de una pinada que desemboca en la casa principal.
Condiciones de protección y usos futuros
La normativa urbanística actual solo permite el uso residencial, lo que, según el consistorio, limita considerablemente las posibilidades de puesta en valor del recinto. El Plan Especial en tramitación plantea compatibilizar la preservación del inmueble y sus jardines con actividades económicas que generen ingresos para su mantenimiento.
“Destaca su buen estado de conservación, así como el deber de preservar y apostar por su puesta en valor; y la mejor manera de conseguirlo es que se encuentre habitada y cuidada por sus propietarios o residentes o bien sea habilitada para otros usos que permitan el mantenimiento de la propiedad, respetando siempre su entorno y características”, afirma Hernández.
El Ayuntamiento confía en que esta iniciativa contribuya a diversificar la oferta turística y cultural de Lorca, al tiempo que asegura la conservación de uno de los pocos ejemplos de hacienda del siglo XIX en la comarca.