La economía rusa crecerá este año un 1,5%, lo que supone un punto menos de lo proyectado inicialmente, debido al efecto que los altos tipos de interés están teniendo sobre la demanda, según informó su Ministerio de Economía en su actualización de previsiones.
«A pesar de unas condiciones bastante difíciles para la aplicación de la política monetaria y crediticia, creemos que la tasa de crecimiento económico no será, sin embargo, inferior al 1,5% este año», habría afirmado el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, al presidente Vladimir Putin, según recoge Investing.
Siluanov añadió que «un presupuesto equilibrado dará más oportunidades al banco central para suavizar la política monetaria y crediticia, lo que significa que los recursos crediticios serán más accesibles».
Este ajuste de previsiones se produce en un contexto marcado por el conflicto bélico en Ucrania, iniciado el 24 de febrero de 2022, que ya se extiende por más de tres años y medio. Desde entonces, la economía rusa ha debido adaptarse a un entorno de alta presión financiera, sanciones externas y restricciones en diversos sectores.
Según datos del Servicio Estatal Federal de Estadísticas (Rosstat), el PIB ruso creció un 1,1% en el segundo trimestre de 2025, una cifra muy inferior al 4% registrado en el mismo periodo de 2024. La lectura más reciente, correspondiente al mes de junio, muestra un crecimiento del 1,2%.