El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha planteado en la mesa de negociación para la reducción de la jornada laboral «su última propuesta», a la que ha incorporado la concesión de ayudas directas para estimular la productividad de hasta 6.000 euros a casi medio millón de empresas de menos de diez trabajadores de los sectores de la hostelería, comercio, peluquerías, limpieza y agricultura.
Estas ayudas directas a la productividad, a la que se dedicarán en total entre 350 y 375 millones de euros, podrán ser destinadas por las microempresas que se beneficien de las mismas a digitalizar los sistemas de control horario, a emprender nuevos modelos de negocio, como el comercio electrónico, y a fomentar su digitalización.
Pérez Rey, Secretario de Estado de Trabajo, ha explicado que se ha elegido a estas microempresas para las ayudas directas porque en las empresas con plantillas tan reducidas la ganancia de productividad «es seguramente el mejor instrumento para afrontar la reducción de jornada». Sobre por qué se han elegido estos cinco sectores, ha dicho que se debe a una combinación entre la evolución de la productividad y el hecho de que son los que están más lejos de las 37,5 horas semanales.
Estas ayudas directas, de hasta 6.000 euros por microempresa, se suman al llamado ‘Plan Pyme 375‘, dirigido a empresas de menos de diez trabajadores, con medidas de asesoramiento y bonificaciones a la creación de empleo fijo y a la conversión de contratos a tiempo parcial en contratos a tiempo completo que se deriven de la reducción de la jornada. Estas bonificaciones, ha dicho Pérez Rey, podría ir desde el 20% al 100% de las cotizaciones empresariales, aunque está por ver la estructura que tendrán finalmente.
En este sentido, los sindicatos han afirmado: «No se trata de no querer ningún tipo de ayuda (…) Nosotros aceptamos también abordar todo ese paquete de medidas de acompañamiento a la pyme y a la micropyme y estamos en disposición de discutir sobre ellas sin ningún problema en el marco de un acuerdo tripartito».
De esta mesa de negociación, además de la rebaja de la jornada semanal por ley, también saldrá el derecho de la desconexión digital y un nuevo registro horario, digital e «interoperable» por parte de la Inspección de Trabajo, para garantizar que se cumple la jornada establecida legalmente.