El sindicato Unión General de Trabajadores (UGT), a través de los Comités de Empresa de Interbus y Damas, ha formalizado un Recurso Especial en Materia de Contratación y una serie de alegaciones ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) contra los pliegos de la concesión RMU-3 (Molina de Segura-Murcia).
En concreto, dicho sindicato denuncia que el plan es técnicamente inviable y pone en riesgo tanto la seguridad vial como los derechos de los trabajadores al considerar que dicho proyecto nace viciado. También critica un déficit de personal y sobrecarga lo que imposibilita atender la demanda real de usuarios al tiempo que argumentan que la Administración prevé un aumento del 18,50% en viajeros, pero el pliego reduce la plantilla a 41 conductores (actualmente se necesitan 43).
Desde la organización añaden que no se han publicado ni detallado en el Pliego los acuerdos que se están aplicando en la actualidad, y que se subrogan, para que las empresas interesadas en presentar ofertas, tengan en cuenta el coste económico que supone, la aplicación para toda la plantilla.
También denuncian que los tiempos de trayecto son irreales. «Se han detectado desfases de hasta el 17% en los tiempos de recorrido previstos. Para cumplir el horario, los conductores tendrían que comprometer la seguridad vial, afectando a la integridad de los pasajeros», añaden desde la organización UGT.
El sindicato alerta que el presupuesto de licitación es insuficiente al tiempo que reiteran que no se han detallado los costes reales de una plantilla con antigüedad alta. «La falta de previsión de los complementos históricos pone en peligro la estabilidad del contrato y el pago de salarios desde el primer mes de operación», remarcan Tomás Alburquerque, delegado sindical de UGT quien reitera la necesidad urgente de revisar y modificar íntegramente la numeración, identificación y cartelería de las líneas inerturbanas.
«La nomenclatura actual confunde al usuario y vulnera los principios de accesibilidad informativa. También resulta imperativo reordenar el diseño para distinguir claramente las líneas interurbanas de las urbanas ya que esta deficiencia constituye un fallo relevante del proyecto de explotación. Sin una información clara, el servicio público pierde su eficiencia para el ciudadano», concluye el delegado.
