El Grupo Unicaja cerró el ejercicio 2025 con un beneficio neto de 632 millones de euros, lo que representa un aumento del 10,3% frente a los 573 millones obtenidos en el ejercicio anterior. Esta mejora en los resultados se ha apoyado en el margen de intereses robusto, el crecimiento de las comisiones netas y la reducción de las partidas relacionadas con las provisiones y el impacto de los otros ingresos y cargas de explotación, que reflejaban el gravamen temporal sobre entidades de crédito.
El banco ha mantenido una ratio de eficiencia estable en 45,5%, a pesar del aumento interanual del 5,3% en los gastos de administración. Además, la rentabilidad ROTE, ajustada por el exceso de capital, ha mejorado 1,3 puntos porcentuales, alcanzando 12,1% en comparación con diciembre de 2024, mientras que, sin ajustes, la rentabilidad ROTE se mantuvo constante en 9,8%.
En cuanto a la política de dividendos, Unicaja ha elevado su objetivo de distribución al 70% del beneficio neto, en lugar del 60% anterior. Este ajuste implica una distribución de 443 millones de euros al empresario Tomás Olivo, segundo accionista mayoritario de la entidad, y el resto del accionariado, que incluye los 169 millones abonados en septiembre de 2025 y la propuesta de un dividendo adicional de 274 millones que será sometido a la aprobación de la junta general de accionistas. Además, el consejo de administración ha indicado que se podría considerar una remuneración adicional en 2026 y 2027, ya sea mediante recompra de acciones o dividendos extraordinarios, estimada en torno al 25% del beneficio neto consolidado del grupo.
A pesar de este incremento en el reparto de beneficios, Unicaja subraya que mantiene una posición de capital sólida, muy por encima de los requisitos regulatorios.
