La Seguridad Social registró un saldo positivo de 9.162 millones de euros en los siete primeros meses del año, el equivalente al 0,5% del PIB, tras ingresar en este periodo 154.231 millones de euros, un 7,8% más, frente a un gasto de 145.069 millones (+7%), según los datos publicados este viernes por el Ministerio de Inclusión.
Entre enero y julio el sistema recaudó 109.913 millones de euros por cotizaciones, un 7,4% más en tasa interanual y un 53,2% más en comparación con 2019, último ejercicio que no estuvo afectado por la pandemia.
Los ingresos correspondientes al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), en vigor desde 2023, registraron hasta julio un incremento interanual del 26,6%, hasta situarse en 3.547 millones de euros.
La subida de ingresos por cotizaciones hasta julio se vio impulsada por la evolución de las cotizaciones de ocupados, que experimentaron un incremento interanual del 7,6%, hasta alcanzar los 103.860 millones de euros, mientras que las de los desempleados aumentaron un 5,5%, con 6.053 millones de euros.
Por regímenes, los ingresos por cotizaciones de ocupados ascendieron a 84.356 millones de euros en el Régimen General y a 7.891 millones de euros en los regímenes especiales (Autónomos, Mar y Minería del Carbón).
En términos de caja, la recaudación líquida del sistema alcanzó hasta julio los 151.130 millones de euros, con un incremento del 8,8% respecto al ejercicio anterior, mientras los pagos aumentaron un 6,9%, hasta los 144.766 millones de euros.
El importe total de las transferencias recibidas por la Seguridad Social hasta julio se situó en 42.800 millones de euros, lo que supone un aumento del 9,1% interanual.
Por su parte, los datos de los Fondos de la Seguridad Social hasta el mes de abril –último dato disponible–, que incluyen, además del sistema, la información del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) muestran, en términos de Contabilidad Nacional, un superávit de 6.150 millones de euros, equivalente al 0,4% del PIB.
Por el lado del gasto, las prestaciones económicas a familias e instituciones ascendieron a 137.060 millones de euros entre enero y julio, un 7,2% más que en el mismo periodo de 2025. Esta cifra representa el 94,5% del gasto total del sistema de Seguridad Social.
La partida más relevante, por importe de 124.671 millones de euros, corresponde a pensiones y prestaciones contributivas, con un aumento del 6,6%.
En concreto, el gasto en pensiones de incapacidad permanente, jubilación, viudedad, orfandad, en favor de familiares y complementos de pensiones contributivas para la reducción de la brecha de género se incrementó un 6%, hasta los 109.847 millones de euros, debido al aumento del número de pensiones (+1,5%), a la subida de la pensión media (+4,6%) y a la revalorización general del 2,7% de las pensiones contributivas en el ejercicio 2026.
En cuanto a las prestaciones en concepto de nacimiento y cuidado de menor, corresponsabilidad en el cuidado del lactante, riesgo durante el embarazo y durante la lactancia natural y cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad, el gasto se incrementó hasta julio un 21,7%, hasta los 3.228 millones de euros.

