El pleno del Ayuntamiento de Lorca aprobará el próximo lunes la modificación del plan urbano que permitirá el derribo de siete fachadas históricas que han perdido la protección que tenían algunos de sus elementos y eso facilitará la reconstrucción de edificios en los solares en los que se encuentran.
En diciembre de 2024 la Dirección General de Patrimonio Cultural ya accedió a la petición del consistorio para rebajar el grado de protección de estas siete fachadas, que son los únicos elementos que se conservan de edificios derribados tras los terremotos de 2011 y que ahora podrán ser demolidas para facilitar a sus propietarios la reedificación de los solares.
Tras esa resolución, y una vez completada toda la tramitación urbanística, los inmuebles pasan a carecer de grado de catalogación, permitiéndose la demolición de las fachadas existentes y la ejecución de obra nueva conforme a las condiciones establecidas por el planeamiento.
La medida, que afecta a inmuebles situados en Tintes, Cava, Leonés, Abad de los Arcos, Santiago y Martín Piñero, permitirá atraer nuevos residentes, actividad económica y vida a esta zona fundamental para el futuro de la ciudad, según ha asegurado el alcalde, Fulgencio Gil.
Ha abundado en que estas fachadas constituyen restos constructivos que perdieron hace años el valor histórico, arquitectónico o artístico que justificó en su día su protección y ha señalado que mantener esta situación “suponía perpetuar un problema urbanístico, patrimonial y visual que impedía avanzar en la recuperación integral del casco histórico” de la ciudad.
En determinados casos relacionados con estas siete fachadas, para las nuevas construcciones sí deberán conservarse e incorporarse a los nuevos proyectos elementos de interés puntual, como rejerías, sillares pétreos, molduras o la hornacina existente en uno de los inmuebles.
Además, en todos los solares será obligatoria la realización previa de excavaciones arqueológicas.

