La intervención cuenta con una aportación estatal de 1.119.867 euros procedente de la concesión del 2% cultural del Ministerio de Transportes.
La adjudicataria ejecutará la segunda fase del proyecto en un plazo de 15 meses para devolver a su estado original la residencia de recreo del Rey Lobo en el sitio histórico de Cabezo de Torres-Monteagudo.
Los trabajos prevén la excavación arqueológica, consolidación y desmantelamiento de elementos impropios en el Patio de Crucero, junto con la aplicación de tratamientos protectores y fitosanitarios.
El proyecto contempla la localización del acceso original al palacio y la creación de un segundo punto de encuentro con mirador en la zona norte con vistas a los castillos de Larache y Cabezo de Torres.
El trazado incorporará un circuito interno de conexión entre el mirador noroeste y el sureste, el acondicionamiento del camino de subida con mejoras de seguridad y la limpieza parietal de torres, paramentos y balsa.
Las labores arquitectónicas incluyen la restauración de 11 torres y 197 metros lineales de muro de tapial por sus dos caras mediante técnicas tradicionales de tierra, cal añeja y consolidación química con agua de cal.
La intervención acometerá la instalación de canalizaciones subterráneas para agua, electricidad, telecomunicaciones y seguridad, además de la creación de un sistema de drenaje para la protección del monumento.
Siete equipos dirigidos por arqueólogos trabajarán de forma simultánea en la zona mientras la Concejalía de Pedanías y Vertebración Territorial organiza un Plan de Difusión con visitas guiadas a las obras, exposiciones fotográficas, conferencias y recursos digitales.
El proyecto completará la puesta en valor del edificio con un sistema inteligente y dinámico de iluminación monumental dotado de 914 luminarias LED de bajo consumo con control digital de intensidad, color y efectos lumínicos.

